Posteado por: Enrique en Xeral, Xa limos 03-04-2008

Cuando comencé a leer la novela que nos ocupa me dije "ya estamos con otra historia con niño". Tardé muy poco tiempo en darme cuenta de mi error. Efectivamente hay un "niño", pero es especial. Es de los que tienen que recibir una educación basada en "Necesidades especiales". Es un ser singular inmerso en nuestra rutinaria vida diaria.

Christopfer no es un niño inculto ni incapaz de razonar. Simplemente su visión del  mundo no es igual que la nuestra. Ambos convivimos inmersos en los mismos acontecimientos cotidianos, pero el análisis de los mismos no es parejo. La novela trata de eso, de nuestro mundo visto a través de la mente de un niño que precisa "necesidades especiales" en su educación. Le gusta aquello que es seguro, las matemáticas de forma especial. Tiene sus fobias, ¿quien no?. No soporta el color marrón ni el amarillo. Repele el contacto físico, pero cuida mimosamente de un hamster, Toby, que le hace sentirse responsable. No comprende la mentira. Su mejor soporte es la navaja del ejercito suizo que siempre lleva consigo.

La muerte de Wellington, el perro,  le conduce a nuevas fronteras. Decide descubrir quién y porqué lo mataron. Admirador de Sherlock Holmes, sus pesquisas le llevarán a cuestionar todo lo que le rodea, que en definitiva es el mundo de los adultos. Su no convencionalismo le ayudará en las pesquisas. Descubrirá cosas que pondrán patas arriba su ordenado y seguro mundo, entre ellas algunos secretos familiares de suma importancia para él.

 Mark Haddon tiene la habilidad de escribir la historia desde ese punto de vista de un niño de "necesidades especiales".El protagonista sufre una de las más severas formas de autismo, el síndrome de Asperger. Los que lo padecen tienen el impedimento de comunicarse de forma normal con otras personas. Haddon, mediante el relato de su novela, nos ayuda a comprender mejor lo que ellos ven y piensan. Lo que razonan de los hechos que les suceden y afectan de forma directa. Su aparente y real en ocasiones, aislamiento, es producto de tener  otra visión de las cosas. Comprenderlos es mejorar su vida y la nuestra. Es hacernos merecedores de llamarnos "humanos".  

La historia ha merecido la aprobación masiva de los lectores en todos los países donde se ha publicado. Tiene importantes premios, como el Whitbread y el de la Commonwealth al Mejor Primer Libro. Recientemente se ha traducido al gallego, si bien dicha traducción ha tenido cierta polémica al afirmar la editora que la traductora manipulaba el texto, realizando una "traducción sexista". (El País, 2-4-08, páginas de Galicia).

Posteado por: Enrique en Obras, Xa limos 03-03-2008

Es un relato de Luis Rei Núñez. Me atrevería a decir una biografía. Por sus páginas va a pasar una parte de la vida de un personaje singular, Urbano Lugrís Gómez. No se va a describir a una persona lejana, ni mucho menos; vamos a leer la vida, obra y forma de ser de un contemporáneo.

Nace el Sr. Lugrís en Sada, en 1908. Es hijo de un hombre ilustre en el panorama cultural gallego, el escritor Manuel Lugrís Freire, uno de los fundadores de la Real Academia Gallega. Su madre, Purificación Gómez es pianista. Esta circunstancia hace que se mueva en un ambiente intelectual y distinguido en A Coruñá.

Cursa estudios de Peritaje Mercantil, que no le servirán para nada. Se traslada a Madrid. Tiene amistad con García Lorca y Albertí y es un soñador. Asegura que en una vida anterior fue coracero en la batalla de Pavía y conoció al Emperador Carlos. Por otra parte recita de memoria La Odisea, que dice saber en griego clásico.

En aquellos años republicanos se vincula a las Misiones Pedagógicas, recorriendo España con el Teatro de Títeres, donde hace de todo, desde pintar decorados a imitar voces. Vamos, es un inquieto intelectual, muy de la época.

Matrimonia y el recuerdo de su esposa Paula Vadillo le perseguirá a lo largo de su vida, (su matrimonio fracasó por su forma de ser). Nace su hijo Urbano, que será inicialmente marino; una de las por él aspiraciones no logradas. Terminará siendo pintor, con un estilo muy similar a su padre.

El gigantón Lugrís, tímido, a veces agresivo, caballero a la vieja usanza, generoso de su tiempo, desprendido aún de lo que no posee; al finalizar la guerra civil,  vive en Madrid en busca de la gloria. Decora ambientes rimbombantes como el Instituto de Cultura Hispánica. Su mundo mítico impresiona. Su tarea de pintor de “cámara” como firmaba en broma, le lleva a decorar los interiores del yate “Azor”, ocasión por la que le felicita el mismo Caudillo en un encuentro que ha tenido mil versiones según fuese el autor quien las relatase o aquellos que escuchaban la anécdota. Está a punto de emigrar a la República Dominicana, durante los tiempos de la dictadura de Trujillo, animado por Sánchez Bella, gerifalte de la Cultura Hispánica por aquellos tiempos.

Este es el personaje de que trata la novela. Aquí hemos esbozado su  biografía, más extensa que lo contado. Lo cierto es que vamos a vivir en lo que el autor nos cuenta, un tiempo no lejano. Lo haremos de la mano de un bohemio, no uno extranjero de Montmartre, no; se trata de un bohemio gallego y, sin lugar a dudas, coruñés. Los lugares que frecuentó están cerca de nosotros. Es un paseo por las calles de las ciudades de A Coruña y Vigo. Podemos entrar aún en alguna de las tascas, bares y casas de comidas que frecuentó. Incluso en aquellos lugares que albergaban lupanares, ya que también era un cliente de sitios como esos.

Fue amigo de Cunqueiro, Antón Avilés de Taramancos, Manuel María, ……, todos lo que por aquel tiempo tenían algo que decir en la cultura gallega. Quedan obras de él en “Fornos”, “Vechio”, y “Drago”, aquí en A Coruña. Singularmente me es muy querido el mural del “Vechio”; antigua oficina de Banca. Primero del Banco Hispano Suizo y después del Vizcaya y BBVA. Compañeros mios recuerdan como se pintó aquel mural, que llegaba al primer piso, y como él, Lugris,  cobraba por día sus honorarios y los gastaba en las cercanías, por las calles de Olmos y la Galera.

 Fue un surrealista, como Eugenio Granell. Pero mientras éste expresó en América su arte, él lo hizo aquí, en su Galicia natal. Es por tanto el surrealista gallego por excelencia.

Nos gustará y emocionará la novela, ¡seguro!. Es recordar nuestros años juveniles, los cincuenta y sesenta. Es volver a revivir escenas y momentos que permanecen en nuestra memoria, un tanto adormilados, hasta que una obra como ésta aprieta el botón del despertador.

Posteado por: Enrique en Obras, Xa limos 07-02-2008

Es una historia imaginaria, pero ¿hasta que punto con o sin darnos cuenta, podemos hacer como Cosimo, Barón de Rondó?. A sus doce años y en un gesto de rebelión contra la tiranía familiar, toma una decisión, "no bajar nunca de los árboles. Así, sin tocar el suelo,  transcurrirá su existencia. Participará en los acontecimientos europeos de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Le tocará vivir la Revolución Francesa, las invasiones napoleónicas, etc. etc.. Pero eso sí, conservando la distancia necesaria para estar dentro y fuera al mismo tiempo. Calvino nos enfrenta a un importante tema que afecta a cada persona íntimamente, fijarse una regla de conducta y seguirla hasta sus últimas consecuencias, ya que sin ella no sería él ni para sí ni para los demás.

La pregunta es, ¿es posible?. La intransigencia es la protagonista de la obra. A su decisión han de plegarse los demás. No es independiente pero actúa como si lo fuera. Otros tendrán que proveerle en sus necesidades. Renuncia a una familia, pero no al amor. Y si bien es cierto que será un ser noble y preocupado de lo que en su comunidad ocurre, su manera de actuar siempre será distante y desposeída de contacto humano verdadero.

Estamos ante un libro que relata una magnifica fábula. Cosimo actúa como esos duendes de los cuentos, culpables de todo y a la vez que todo lo arreglan. El personaje se siente así justificado, pero no deja de ser, a mi modo de ver, un canto a la tozudez e intransigencia en el modo de actuar y de pensar.

La novela se lee con agrado y, en ocasiones suscita sorpresa y diversión. Italo Calvino hace un canto al esperpento. Su habilidad para introducirnos en ese mundo es admirable. Nos gustará.

Posteado por: Enrique en Obras, Xa limos 04-01-2008

El bosque animado es posiblemente la novela más entrañable de cuantas escribió Wenceslao Fernández Flórez. Es una obra intima. La comunión del autor con un entorno para él muy querido, la Fraga de Cecebre, la pequeña parroquia del municipio de Cambre, bañada por las aguas de los ríos Barcés y Mero que en su valle se unen y siguen hacia el mar, para desembocar en la hermosa ría de O Burgo de Santiago, como así se llamaba el conocido hoy como O Burgo.

Es una novela en la que los personajes son los habitantes de dicha fraga. Pero la particularidad es que éstos no son solo los humanos, tienen igual importancia los vegetales y animales irracionales. Es un canto a la comunión entre la naturaleza y el hombre como pocas veces se ha hecho. En este sentido podemos considerarla una obra ecológica, hoy tan de moda.

Desde las primeras páginas nos encontramos en un mundo real e irreal al tiempo. Todo vive y participa, todos están unidos por el entorno que los rodea y los realiza. Los personajes nos emocionan por su sencillez y no solo los humanos, también los otros.

En la novela se refleja el mundo rural gallego, su tipismo y al tiempo su ambigüedad. Si se conoce, como es mi caso, la zona descrita, el placer de leer el libro aumenta, y cuando se vuelve allí, el subir por "a costa da fame" o pasear por las corredoiras del bosque nos entroncamos con él  y esperamos encontrarnos a "morriña" o a Fendestestas. Incluso las moscas no nos parecen tan extrañas; mira que si alguna de las que continuamente nos molestan fuera Hu-Hu.  A la noche creemos ver "A Santa Compaña y con ella a Fiz Cotovelo, vuelto de Cuba quizás desencantado. 

Aventuras, amores, desgracias, miedos, quimeras. Humor e ironía. De todo hay en el libro. Escrito con una prosa excelente, propia de quien a los 49 años era académico de la lengua. Un libro que merece estar en todas las bibliotecas, las grandes y oficiales y las íntimas. Un "himno gigante y extraño", que hubiera dicho Bécquer, a la naturaleza de la fraga, tan viva que sufre como un ser humano.

El bosque animado 

Posteado por: Enrique en Obras, Xa limos 15-11-2007

Con motivo de la charla-coloquio que el autor del libro "La Piedra del Destino, Historia y Leyenda", Mark Guscin, va a celebrar en el Forum Metropolitano el próximo día 20 de Noviembre, se solicitó a los componentes de este club de lectura que leyésemos el libro y comentásemos en nuestras reuniones el tema que trata. El origen, su simbología, recorrido de la Piedra en los últimos 700 años y la vinculación de ésta con la ciudad herculina, tal como parece atestiguar la talla de madera existente en el salón de plenos del Ayuntamiento coruñés.

El libro viene a tratar de algo muy común en las civilizaciones humanas, como son los "símbolos". Éstos toman diferentes formas, desde piedras, como es el caso, a telas, como son los estandartes y banderas; representaciones gráficas y  artísticas, como pueden ser escudos, pinturas o dibujos; hasta palabras. Todo puede adquirir la categoría de "símbolo", lo único que se necesita es que así sea reconocido por la comunidad a la que va destinado.

La Piedra del Destino se enmarca dentro de la simbología pétrea, tan familiar en nuestra tierra galaica. Estamos rodeados de ella. Desde la barca de piedra que transportó al Apostol Santiago, el Pedrón, que da nombre a la actual Padrón, "a pedra de avalar" de Muxia, " a dos cadrís" en nuestra cercana Pastoriza, etc. etc.. Es algo que entronca con nuestra cultura y por tanto nos es cercana. Cuestión aparte es su procedencia, sumida en la leyenda, y siguiendo ésta, su llegada a las altas tierras de Escocia y su posterior traslado a Inglaterra. Sobre eso trata el libro y sobre eso leeremos y hablaremos en el Club durante estas dos semanas. Confiemos poder aportar nuestros comentarios a los que, con mayor y más documentado conocimiento, hará el autor en su anunciada presentación.

Posteado por: Enrique en Obras, Xa limos 15-02-2007

Me llamo rojoMe parece un libro excepcional para comprender como era aquel imperio otomano en los momentos en que comenzaba su decadencia. Su lectura es fácil, aunque en ocasiones muy centrada en lo que a lo que hacen y piensan los ilustradores. Demuestra como el imperio en cuestión fue incapaz de evolucionar en todos los órdenes, y de forma especial en uno de los más importantes, la cultura. Apegados a sus tradiciones y mezclando mandatos religiosos no simpre claros ponian freno a todo lo que fuera evolucción.

Todo ello a través de una trama detectivesca para descubrir a Asesino. Sin olvidar un toque erótico que nos permite conocer como era la evolucción del sentimiento femenino en aquellos momentos. Quizás no demasiado alejado de los actuales en el país otomano por excelencia.