El curioso incidente del perro a media noche
Cuando comencé a leer la novela que nos ocupa me dije "ya estamos con otra historia con niño". Tardé muy poco tiempo en darme cuenta de mi error. Efectivamente hay un "niño", pero es especial. Es de los que tienen que recibir una educación basada en "Necesidades especiales". Es un ser singular inmerso en nuestra rutinaria vida diaria.
Christopfer no es un niño inculto ni incapaz de razonar. Simplemente su visión del mundo no es igual que la nuestra. Ambos convivimos inmersos en los mismos acontecimientos cotidianos, pero el análisis de los mismos no es parejo. La novela trata de eso, de nuestro mundo visto a través de la mente de un niño que precisa "necesidades especiales" en su educación. Le gusta aquello que es seguro, las matemáticas de forma especial. Tiene sus fobias, ¿quien no?. No soporta el color marrón ni el amarillo. Repele el contacto físico, pero cuida mimosamente de un hamster, Toby, que le hace sentirse responsable. No comprende la mentira. Su mejor soporte es la navaja del ejercito suizo que siempre lleva consigo.
La muerte de Wellington, el perro, le conduce a nuevas fronteras. Decide descubrir quién y porqué lo mataron. Admirador de Sherlock Holmes, sus pesquisas le llevarán a cuestionar todo lo que le rodea, que en definitiva es el mundo de los adultos. Su no convencionalismo le ayudará en las pesquisas. Descubrirá cosas que pondrán patas arriba su ordenado y seguro mundo, entre ellas algunos secretos familiares de suma importancia para él.
Mark Haddon tiene la habilidad de escribir la historia desde ese punto de vista de un niño de "necesidades especiales".El protagonista sufre una de las más severas formas de autismo, el síndrome de Asperger. Los que lo padecen tienen el impedimento de comunicarse de forma normal con otras personas. Haddon, mediante el relato de su novela, nos ayuda a comprender mejor lo que ellos ven y piensan. Lo que razonan de los hechos que les suceden y afectan de forma directa. Su aparente y real en ocasiones, aislamiento, es producto de tener otra visión de las cosas. Comprenderlos es mejorar su vida y la nuestra. Es hacernos merecedores de llamarnos "humanos".
La historia ha merecido la aprobación masiva de los lectores en todos los países donde se ha publicado. Tiene importantes premios, como el Whitbread y el de la Commonwealth al Mejor Primer Libro. Recientemente se ha traducido al gallego, si bien dicha traducción ha tenido cierta polémica al afirmar la editora que la traductora manipulaba el texto, realizando una "traducción sexista". (El País, 2-4-08, páginas de Galicia).
Es una historia imaginaria, pero ¿hasta que punto con o sin darnos cuenta, podemos hacer como Cosimo, Barón de Rondó?. A sus doce años y en un gesto de rebelión contra la tiranía familiar, toma una decisión, "no bajar nunca de los árboles. Así, sin tocar el suelo, transcurrirá su existencia. Participará en los acontecimientos europeos de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Le tocará vivir la

Me parece un libro excepcional para comprender como era aquel imperio otomano en los momentos en que comenzaba su decadencia. Su lectura es fácil, aunque en ocasiones muy centrada en lo que a lo que hacen y piensan los ilustradores. Demuestra como el imperio en cuestión fue incapaz de evolucionar en todos los órdenes, y de forma especial en uno de los más importantes, la cultura. Apegados a sus tradiciones y mezclando mandatos religiosos no simpre claros ponian freno a todo lo que fuera evolucción. 
