El pasado domingo y en los obituarios de un diario nacional, Fernando Arrabal escribe una Elegía a un desconocido, en memoria de Martín Marcos, del que, además de tildarlo de un gran poeta, dice que "Fue lo que quiero ser sin lograrlo: un santo laico, un justo civil. Era además de obrero, sabio,científico, ajedrecista, patafisico, job, leñador, viajero, filósofo. Y mil cosas más" Lo sigue ensalzando a lo largo de su artículo de forma extraordinaria, incluso señala que un grupo de poetas extranjeros o desterrados ha solicitado respetuosamente al Ayuntamiento de su bonito pueblo que cambie su nombre de Vilviestre del Pinar (Burgos) por Vilviestre de Martín Marcos. Entre los firmantes de dicho manifiesto están Antonio Garrigues Walker, Rafael Balanza, Javier Esteban y Raúl Herrero.
Como muestra de su poesía transcribe a la página este soneto:
SONETO PERFECTO
El soneto perfecto estoy buscando
Como si fuera lágrimas del cielo,
Como ímpetu pueril de mi desvelo,
Paso abstraído el tiempo cavilando.
Vivo sereno pero estoy temblando,
Tiembla mi cuerpo altivo sin consuelo,
Tiembla mi alma longeva sin vuelo,
La vida en su vivir se va acabando.
¿Por qué vendrá esta sombra seductora
A negarme la luz que tanto ardía,
A dejarme la noche sin aurora?
Oíd al corazón su melodía
Que libre canta, sueña y enamora
¡Oidle como late su poesía!
Martín Marcos, 30-12-07
Tenia 47 años. Su fallecimiento se debió a un accidente laboral.

