Antes de cualquier comentario mostrar mi admiración y respeto a nuestra compañera de club, Susana Castillo, autora de la novela que nos ocupa. Es un privilegio. No creo que haya muchos clubes de lectura en España que se puedan vanagloriar de leer algo escrito por uno de sus componentes, como es el caso.
Susana, permitirme que la llame así como habitualmente hacemos; se incorporó a nuestro grupo hace unos pocos años. Este debe ser el tercero o cuarto que gozamos de su presencia entre nosotros. Es argentina. Es una suerte contar con ella en nuestras reuniones. Persona de amplio conocimiento literario, de acertado y positivo criterio, hace que sus intervenciones sobre la cotidiana lectura sean acogidas con agrado y aporten una buena dosis cultural a todos nosotros. En definitiva ella añade con su elocuencia y saber una buena parte de lo que se espera de un Club de este tipo, visiones distintas, valoraciones dispares y sobre todo, puntos de vista amplios y diversos.
Nos sorprende a casi todos, y digo "casi" porque algunos sabían que lo estaba haciendo, con la elaboración de una historia intimista. Una historia que tiene un arranque sorprendente. Manuel Rivas en su obra "Los libros arden mal", describe como Gala, la hija de Rosalía Castro, quemaba las cartas que a su hermano Ovidio Murguía de Castro, le enviaba desde Madrid su enamorada Visitación Oliva. A partir de este hecho compone el argumento de su relato.
Ella, Susana, en un alarde de imaginación escribe un diario. El diario de Visitación. Desde Marzo de 1899 hasta Diciembre de ese año, Visitación va plasmando día a día su vivir lejos de Ovidio. Sus sentimientos, recuerdos, cartas que le escribe y a las que nunca tiene contestación. Además nos informa de que está embarazada de él. De que lleva dentro de sí no solo el amor que por él siente, también el fruto del mismo. Un relato tan centrado en un hecho concreto corre el riesgo de ser muy reiterativo, pero la autora se esfuerza por añadir a cada día algo que sea distinto, no solo las emociones de Visitación, también sus miedos sobre lo que pasará en su entorno al conocerse su estado, las relaciones con su "confesor", con la Iglesia. Con sus amistades. Pero sobre todo sus ansias por recibir las noticias de él, que no llegan, sus reflexiones sobre el hecho, la confirmación en su lejano amor. Su angustia.
También describe lo que Ovidio pensaba de Visitación. El calvario de no recibir noticias suyas. Él, enamorado profundamente de ella, no entiende que le haya podido olvidar tan facílmente. Que las muestras de amor otorgadas fuesen falsas. Mientras su vida se consume debido a la tuberculosis que padece, pinta una y otra vez el retrato de "su" Visitación. Pregunta por las cartas a su pirómana hermana, sin sospechar el destino de las mismas. Así pasa los días hasta su prematura muerte a la edad de 28 años, el día 1 de Enero de 1900. Un día que "llovía tan suavemente que parecía que caían lágrimas del cielo" (sic).
Todo ello se adereza con poemas de diversos autores, lo que nos da cuenta de una importante labor de investigación y clasificación sobre que partes se debían añadir al texto y cuales dejar.
Queda por comentar la actitud de Gala. ¿Que podemos pensar de ella?. Es complicado juzgarla. Ovidio estaba condenado a morir. Su enfermedad no perdonaba en aquel tiempo. ¿Pensó que era preferible no hacer que su tránsito fuese más difícil si sabía que dejaba a alguien que sufría por su amor?. En todo caso Susana no hace comentario alguno sobre su actuación, se limita a dejar constancia de que ella quemaba aquella correspondencia y evitaba de esta forma que los enamorados supiesen el uno del otro. Que cada uno juzgue como mejor entienda su intromisión en el drama.
Gala Murguía de Castro falleció en los años 60, sin descendencia y en una pobreza absoluta. Recuerdo que por aquel tiempo la Real Academia Gallega se encargaba de sus necesidades.
A lo largo de la narración se evocan nombres de las letras y de las artes, como son Rosalía de Castro, Jorge Luis Borges, Carolina Coronado, Gustavo Adolfo Bécquer, los pintores de la "Generación doliente", Cátulo, Curros Enriquez, Emilia Pardo Bazán, Manuel Murguía, y Joaquín Dicenta.
La conclusión es que estamos ante un buen relato. Una inmersión en las personalidades que componen el mismo. Un ejemplo de imaginación encomiable. Enhorabuena Susana.
(La imagen que acompaña el relato es la de Ovidio Murguía de Castro)


Creo que ante el post de Enrique no me queda nada que añadir, no se puede describir mejor la obra de Susana, para mi ha sido todo un privilegio.
Muchas gracias Susana por dejarnos disfrutar de tu obra.
Comment por Mery — 27-03-2009 @ 3:32 pm
Logo de ler a obra da compañeira Susana, fun ás fontes e quixen saber máis de Ovidio Murguía,das súas irmás, Visitación…E atopei un libro na Fundación Barrié de Ovidio MURGUÍA e a Generación doliente, “Monografía sobre artistas plásticos gallegos 2001.
Tampoco quedei satisfeita de todo asi que agora estou a ler a Manuel Rivas “Los libros arden mal”.Moitas gracias Susana pola túa obra e por poder disfrutar dos teus comentarios e opinións no clube de lectura.
Tamén graciñas para ti Enrique , por suxerirme a comunicación no blog.
Comment por elvira — 21-04-2009 @ 2:51 pm
Bravo, bravísimo Susana por atreverte a escribir !!!
Me encantó tu novela.
Adelante !!!
Comment por Emilia — 01-07-2009 @ 12:30 pm