Los hombres que no amaban a las mujeres
La novela que comenzamos a leer está escrita por Stieg Larsson. Es una obra encuadrada en la clase de "novela negra", de la que Suecia ya tiene un magnifico especialista, Henning Mankell, que a través de su alter ego, el inspector Kurt Wallander, nos sumerge con extraordinario acierto en las historias que el mencionado escritor inventa.
Stieg Larsson iba camino de convertirse en otro gran narrador de este tipo de narraciones. Su biografía es poco convencional. Nació en Skelleftehamn, localidad de 3.058 habitantes, perteneciente al municipio de Skellefteá, situado al norte de Suecia. La actividad industrial más importante de la zona es la minería, residiendo en dicho municipio la empresa Boliden, responsable del desastre de Aznalcollar, (Andalucía) en 1998.
Fue periodista y escritor secreto; comprometido desde su juventud en la lucha contra el racismo y la ultraderecha de su país, llegando a publicar trabajos periodísticos de investigación sobre la relación de estos grupos con el nacismo, el poder político y el económico. Militó en la Liga Comunista de los Trabajadores. Murió en Estokolmo de un ataque al corazón el año 2004. Dejo escritas tres novelas: La reina en el palacio de las corrientes de aire; La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y Los hombres que no amaban a las mujeres. Escribía en secreto, como ya comentamos, por la noche. Su repentina muerte le privó de verlas publicadas y de disfrutar del éxito que han tenido en muchos países europeos.
Larsson desde su juventud era muy aficionado a leer novelas de este tipo, así como relatos de ciencia ficción. Dotado de una cualidades excepcionales para la narrativa no le resultaba muy complicado "cocinar" las historias que nos ha dejado. De hecho las tres obras forman parte de una serie de siete que tenia previsto crear. Según la crítica especializada su forma de narrar "engancha" al lector con facilidad. En la historia hay asesinatos misteriosos, gente que los investiga, gente que no quiere que se investiguen, dinero, poder, corrupción, sexo, enigmas, historias del pasado, política, grandes empresas, vidas destruidas….., elementos que bien mezclados embaucan al lector que se acoge fácilmente, además, a la siempre agradecida propuestas de unos personajes bastante esquemáticos, que responden en gran medida al eficaz sistema de contrapesos de "buenos y malos".
Los hombres que no amaban a las mujeres es una entretenida novela, bien pensada, escrita y diseñada para hacer pasar un agradable rato leyendo la historia. Como la mayoría de este tipo de obras, su interés no va más allá de descubrir el final de la trama desarrollada. Ello hace que sea bien aceptada por todo tipo de lectores, por aquellos que gustan de la literatura con mayúsculas, pero que de cuando en vez necesitan un descanso, y por los que solo buscan en este arte un momento de evasión, sin mayores complicaciones ni problemas.
Vamos pues a seguir las peripecias de Mikael Blomkvist, periodista de investigación y alma de la revista Millennium, dedicada a sacar a la luz los trapos sucios de la política y las finanzas, y su colaboradora Lisbeth Salander, investigadora privada un tanto peculiar, socialmente inadaptada, llena de "piercings" y con insólitas y extraordinarias cualidades

