Espejo rotoDice la crítica que es la novela más ambiciosa de Mercè Rodoreda y posiblemente sea así, al menos por el tiempo que le llevó escribirla, varios años.

El resultado es una "historia río". En sus 416 páginas se va describiendo los avatares de una familia de la alta burguesía catalana de principios del pasado siglo. Es ese paso del tiempo la verdadera historia que se nos cuenta. El paso del tiempo y la importancia de la muerte de los distintos personajes que aparecen a lo largo de ese tiempo. Dos de ellos serán muy importante en la historia. Teresa, la hija de la vendedora de pescado,

 que llega a gran señora y Armanda, la criada fiel a la casa y a sus amos. También hay un tercer personaje que es la propia mansión donde se desarrolla toda la trama. Incluso el edificio muere con la novela.

La historia nos engancha. La forma en que la autora describe las situaciones, por capítulos cerrados, hace que sea fácil de leer y nos anime a continuar. Cada capítulo es una historia contenida en la global. Nos pareció muy interesante esta forma de narrar.

A través del devenir de las vidas de los personajes intuimos los cambios sociales que se producen en el tiempo. Parece como si la autora quisiera que "no mirásemos a dichos cambios". En la "casa" nada o muy poco cambia, pese a los importantes acontecimiento que allí dentro suceden. Al final los hechos arrastran a todos, incluso a la mansión, si bien queda una sensación de esperanza, de un nuevo tiempo. Los amores y recuerdos no mueren, ni siquiera cuando las personas lo han hecho.