En el año 1500 tuvo lugar en Durango (Vizcaya), la primera caza de brujas que se conoce en el Pais Vasco, la misma que llevó a la hoguera a miles de personas en toda Europa, victimas de la ignorancia, la intolerancia, las mentiras y las ansias de poder de las clases dirigentes y eclesiasticas. Se perseguian las prácticas curativas basadas en el conocimento ancestral de las plantas y las aguas. Aquellas personas que las practicaban, generalmente mujeres, fueron acusadas de brujería y en la mayoría de los casos entregadas al Santo Oficio, que mediante crueles interrogatorios, las hicieron confesar de multiples pecados, el peor de todos, el tener contacto carnal con el diablo, y estar inspiradas por este para sus prácticas. La gran mayoría fueron condenadas a morir en la hoguera.
En este ambiente, a los pies de la sierra del Amboto, altar pre-cristiano donde el todavia proco cristianizado pueblo llano cree que habita la diosa Mari, transcurre la vida de niña de Catalina de Goiena, La Herbolera: Descendiente de una familia de curanderas, ella está dotada del Don, que la hace idónea para tal fin. Con objeto de hacerse partera se traslada a Durango, comenzado una seríe de acontecimientos que la llevarán a concer el amor y el dolor. Todo descrito con facilidad y elegancia por Toti Martínez de Lezea, que consigue adentrarnos en aquel mundo, exponiéndolo tal como era, delatando con ello el esfuerzo hecho para estudiarlo y comprenderlo.
Es una novela que "engancha" desde las primeras letras y que será, sin duda, del agrado de los componentes del club.

