Me parece un libro excepcional para comprender como era aquel imperio otomano en los momentos en que comenzaba su decadencia. Su lectura es fácil, aunque en ocasiones muy centrada en lo que a lo que hacen y piensan los ilustradores. Demuestra como el imperio en cuestión fue incapaz de evolucionar en todos los órdenes, y de forma especial en uno de los más importantes, la cultura. Apegados a sus tradiciones y mezclando mandatos religiosos no simpre claros ponian freno a todo lo que fuera evolucción.
Todo ello a través de una trama detectivesca para descubrir a Asesino. Sin olvidar un toque erótico que nos permite conocer como era la evolucción del sentimiento femenino en aquellos momentos. Quizás no demasiado alejado de los actuales en el país otomano por excelencia.


Terminamos de leer el libro y los comentarios fueron muy diversos En general positivos si bien se resaltó que parece excesiva la exposición de temas centrados en como se hacían y el estilo de las ilustraciones. En mi caso estimo que es una forma de explicarnos el inmovilismo que en todas las materias cotidaneas vive el imperio en aquellos siglos, pegados e influenciado por unas civilizaciones, las europeas, que se desarrollan fuertemente.
El personaje de Sekure nos revela los problemas de la mujer en esa cultura y explica los problemas que tenían para conseguir su seguridad y la de sus hijos, cundo, como ella, se quedaban viudas.
Comment por peirallo — 06-03-2007 @ 8:16 am